Caso 2

CARACTERIZACIÓN DEL CASO


Este alumno es hijo de padres divorciados y vive con su madre y con su hermano mayor, quienes están al pendiente de sus necesidades fisiológicas, pero que, desde la perspectiva de la maestra de grupo, lo desatienden en sus necesidades intelectuales y de socialización.

Además de que es un niño que no puede caminar, de que su cuerpo sufre de espasmos leves y de que su nivel de concentración es escaso, su mamá lo ha arrastrado a una vida religiosa que les impide hacer, escuchar, ver o decir una infinidad de cosas en el ámbito escolar y social, convirtiendo a este alumno en alguien extremadamente retraído y temeroso de castigos divinos por obedecer todo aquello que es mundano (caricaturas, películas, música, comida, refrescos, personajes, temas relacionados a las ciencias naturales y a la historia, etc.), lo que vuelve la tarea docente un poco compleja al momento de abordar temas.

El caso 2 puede expresarse sin problemas, produce oraciones entendibles, secuenciadas y con lógica, pero tiene serias complicaciones al momento de leer, complicaciones que se duplican o triplican al tratar de escribir, pues sus espasmos y situación le impiden mejorar su motricidad fina. También tiene severos problemas al momento de identificar números del 15 al 25, y, a pesar de saber lo que es suma y resta, las operaciones básicas son un conflicto en el que se ve inmerso por su falta de concentración.

Otra complicación que surge es la inclusión, pues, a pesar de que sus compañeros lo juntan y lo estiman, él prefiere aislarse debido a la incompatibilidad de creencias religiosas que le impiden hacer muchas cosas que "un niño común" puede hacer con mucha libertad.

También se debe mencionar que es un niño con una necesidad de atención enorme por la dependencia que su madre ha construido en él y con la que la maestra intenta luchar cotidianamente dentro del aula con pequeñas actividades y peticiones que implican un esfuerzo extra de su parte, pero que traen consigo independencia y autoconfianza.





TIPO DE PROBLEMA


Parálisis cerebral espástica (término que engloba a todos los trastornos no progresivos de la función motora debidos a una lesión cerebral permanente producida antes, durante o después del nacimiento, en este caso durante el nacimiento).






¿QUÉ ES LA PARÁLISIS CEREBRAL (PC)?


Parálisis cerebral es un término usado para describir un grupo de incapacidades motoras producidas por un daño en el cerebro del niño que pueden ocurrir en el período prenatal, perinatal o postnatal.

La definición de PC más ampliamente aceptada y más precisa es la de un "trastorno del tono postural y del movimiento, de carácter persistente (pero no invariable), secundario a una agresión no progresiva a un cerebro inmaduro".

Bajo el concepto de PC encontramos diferentes tipos de patologías con causas diferentes, con pronóstico variable dependiendo del grado de afectación y extensión de la lesión en el cerebro. La lesión es cerebral por lo que no incluye otras causas de trastorno motor (lesión medular, de sistema nervioso periférico). No es progresiva y si de carácter persistente causando un deterioro variable de la coordinación del movimiento, con la incapacidad posterior del niño para mantener posturas normales y realizar movimientos normales, conduciendo entonces a otros problemas ya ortopédicos por lo que se deben prevenir desde el primer momento. Al ocurrir en una etapa en que el cerebro se encuentra en desarrollo va a interferir en la correcta maduración del sistema nervioso incluso sin que el niño tenga una experiencia previa del movimiento voluntario, pero al no haber una especificidad de funciones y gracias a la neuroplasticidad va a permitir que áreas no lesionadas del cerebro suplan la función de aquellas zonas lesionadas y se establezcan vías suplementarias de transmisión. Esta neuroplasticidad del sistema nervioso será más efectiva cuando la lesión sea focal y mucho menos probable cuando sea generalizada.

En la parálisis cerebral espástica los músculos están paralizados y rígidos; es la forma más frecuente, ya que supone el 70% de los casos.

Los músculos rígidos no es el único problema al que se enfrenta este alumno, pues tiene problemas con la motricidad, en especial la fina, lo que le impide escribir, cosa que se complica cuando se le suma atención dispersa.


El principal objetivo en el tratamiento de la parálisis cerebral es conseguir que los pacientes alcancen el máximo grado de independencia dentro de las limitaciones impuestas por su minusvalía motora y por el resto de alteraciones que presentan. En general, no se puede establecer el grado de afectación hasta que el niño tiene aproximadamente dos años. La medicación puede mejorar ciertos aspectos de la enfermedad: los anticonvulsivantes por ejemplo son útiles para controlar las crisis epilépticas. La terapia física y ocupacional, las muletas u otros aparatos ortopédicos, la cirugía ortopédica, o la reeducación del lenguaje son herramientas terapéuticas que pueden ser necesarias en las distintas fases de la enfermedad. Con los cuidados y el tratamiento adecuados, muchos pacientes de parálisis cerebral pueden tener una calidad de vida parecida a la del resto de la población.


Los trabajos que este alumno puede llevar a cabo son trazos de letras, lectura, comparación de números menores de 16, su escritura y suma y resta de los mismos; además se busca esa independencia antes mencionada en el párrafo de arriba, independencia que se le da en muchas actividades como trasladarse, hacerse cargo de su material y tiempo y espacio a solas para terminar las actividades asignadas, pues otra de las problemáticas es el hecho de que el alumno muestra una gran dependencia de un tercero, a quien quiere con él la mayor parte del tiempo durante clases y en recreo. Se podría decir que él no ha abandonado del todo su etapa egocéntrica, la cual se ha torcido y lo hace sentir mal y abandonado.

ESTRATEGIAS


  • Hablar o dirigirte a él siempre por delante para evitar reflejos incondicionados.
  • Trabajar o hablar con él siempre poniéndose a su altura, en el suelo, sentado, en cuclillas, o como sea necesario.
  • Al comunicarse nunca gritar ni elevar la voz, ni tan siquiera para alabarlo.
  • Cuando te hable, escucharlo siempre hasta el final, aunque sepas de antemano lo que te quiere decir.
  • Al hablarle, hacerlo despacio y con claridad, utilizando palabras sencillas.
  • Utilizar un lenguaje correcto, no repetir su forma de hablar ni sus defectos de lenguaje por graciosos que sean.
  • No utilizar un lenguaje infantilizado, porque así no se le ayuda a hablar bien.
  • Aprovechar y utilizar el contacto físico con él, ya que favorecerá la comunicación y el conocimiento de su cuerpo.
  • Conocer hacia donde quiere desplazarse.
  • Comunicarle hacia donde va y por qué motivo se desplaza.
  • Asegurar que se encuentra bien sentado y cómodo.
  • Ampliarle el campo de visión, que tenga alcance de lo que sucede a su alrededor, personas jugando, hablando o situadas frente a él.
  • Ubicarlo en un lugar seguro y con los dispositivos de seguridad (frenos).
  • Que nos explique como podemos ayudarlo.
  • Corregir sus posturas con amabilidad.
  • Ofrecerle nuestro apoyo con el brazo, no coger el suyo.
  • Colocar los objetos a su alcance.
  • Ubicarlo siempre protegido de los destellos de luz directos a la vista, como el sol, los focos, las lámparas, etc.
  • Evitar sonidos y ruidos fuertes de improvisto como portazos, palmadas, gritos, etc.
  • No ridiculizarlo ante los demás, esa no es la forma adecuada de ayudarlo.
  • No recordarle continuamente que saliva, ya que es algo que no quiere hacer.
  • Trabajar en autocontrol con juegos y ayuda física, sin agobiarlo.
  • Utilizar algo suave para retirarle la saliva a fin de no irritarle la barbilla.
  • Escucharlo sin prisas, dándole su tiempo para que se pueda expresar. 
  • Acudir siempre a su llamada, si tiene algo que decirnos.
  • Pedirle su opinión, para que se demuestre a sí mismo lo que puede decir.
  • Explicarle en caso que no podamos atenderle en el momento el porque.
  • No censurar cuando hace o dice algo mal.
  • Alabar lo que hace o dice bien.
  • Explicarle sus capacidades y posibilidades.
  • No insistir sobre sus limitaciones haciéndolas ver como un problema.
  • Favorecer la confianza y el apoyo de sus padres. 
  • Procurar que no se de el sentimiento de marginación.
  • Trabajar un ambiente de respeto hacia todos. 
  • No desconcertar haciendo comentarios que no comprendan.
  • Favorecer la confianza en los demás.
  • Trabajar en grupos.   
  • Uso de ganchos de ropa para apoyarlo en la resolución de operaciones de suma y resta.
  • Realización de trazos para fortalecer su escritura y su motricidad fina.
  • Lectura y reporte de letura acorde a sus necesidades.
  • Permitirle ser parte dentro de los equipos para que explote sus habilidades comunicativas.
INFORME
En el caso dos hubo contratiempos que estuvieron fuera de las manos de nosotros los docentes, pues en este punto se pudo ver la fuerza casi inamovible y el impacto que tiene la crianza en los alumnos.

 El caso dos es un alumno que tiene mucho potencial, rasgo que es visible al momento de hablar con él y de cuestinarlo sobre temáticas variables. Comprede fácilmente la relación causa y efecto de las cosas y es por eso que se pudo involucrar en las temáticas vistas durante las clases, excepto en matemáticas y en español, asignaturas en las que tiene un gran rezago y deben trabajarse de manera individual con él.

Las TIC's resultaron ser de gran interés para este caso y, ya que es muy perezoso para escribir, se le facilitó una computadora con el bloc de notas personalizado para que pudiera escribir de una manera más práctica y así reforzar el aprendizaje de las letras, dejando el trazo de las mismas para una posterioridad próxima en la que él sienta una relación más estrecha con las letras y uncomparativo mental de cómo deben ser.

 Conceptos matemáticos son fácilmente comprendidos por él, tales como prisma y pirámide, los cuales tuvo la intención de armar, pero su motricidad fina poco desarrollada se lo impidió. El concepto de número también es comprendido sin problemas, la cuestión es que su parálisis cerebral le impide en cierto grado realizar operaciones, ya sean mentales o con material concreto, a lo que se le suma su incapacidad de centrar su atención y retener la información, pues si algo lo desconcentra, el proceso que llevaba construido hasta el momento para resolver un problema se reinicia.

 El reconocimiento de los números hasta el 25 fue la actividad central durante este primer mes de prácticas (y lo ha sido desde septiembre, aproximadamente), así como los problemas más básicos que involucran adición y sustracción. En la imagen de arriba se puede apreciar una herramienta contruída para él, en la que cada broche tiene escrito un número (entre 1 y 25). Con dicha herramienta se puede trabajar el ordenamiento ascendente de los números o como herramienta de ayuda para poder hacer sumas y restas, pero la problemática sigue estando presente: el alumno pierde la noción de lo que estpa haciendo, lo que produce un bucle en el que el único producto es la frustración y el sentimiento de impotencia por el cual el alumno se insulta y siente inútil, llegando a las lágrimas.
El alumno, al igual que el caso 1, faltó considerables veces a la escuela debido a que tenía terapias en el CRIT, pero como extra faltaba los días que amanecían fríos, y en todo este lapso, no hubo trabajo en casa sobre lo que se ve en la escuela, por lo que el alumno presenta un retraso considerable, el cual crece de manera exponencial cuando falta y se desintegra del ritmo al que se había acostumbrado.

Su autoconcepto ha sido moldeado principalmente por su familia, y al momento de describirse, él se considera débil, inútil y sin esperanza de aprender, por lo que su entrega y dedicación caen de golpe y se quedan en el suelo, por ende, la motivación en este alumno se vuelve un tema complicado de manejar, es por eso que cada vez que pide ayuda cuando es obvio que no la necesita, se le pide que trabaje y se le hace notar que es capaz de hacerlo por sí mismo, así como también se le comenta cuando está siendo perezoso o cuando se distrae mucho con sinsentidos que no tienen nada que ver con lo que está haciendo, de esta manera, el alumno se da cuenta de la consciencia que el profesor tiene sobre la situación y que realmente sabe lo que pasa por la cabeza de sus alumnos.

El trabajo con este caso debería dirigirse más a una reeducación familiar, pues considero que ella está siendo el causante del rezago de su propio niño con parálisis cerebral, mas no parálisis total.

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